Hotel bien situado pero en malas condiciones, todo está viejo y dejado; des del cartel del hotel a las habitaciones, el baño, todo. El desayuno del hotel muy básico y además en las habitaciones no iba la nevera si no estabas en la habitación con la llave puesta. Finalmente, como en toda la isla, estaba lleno de gatos, que si no te gustan, resulta incómodo.