Fuimos la familia con dos perritas. El sitio es idílico. El descanso y silencio garantizado.
El entorno de peli total. Tienes muchas rutas para caminar, valles cercanos tan bonitos como donde está la casa, un centro de spa y balneario en el pueblo, lagos....
La casa está bien equipada y en buen estado. La única pega que tiene es que la habitación de dos camas y la ducha están en el piso de abajo que tiene acceso por una escalera de madera empinadísima y peligrosa para niños pequeños o personas con mala movilidad (cocina, salón, baño y hab ppal en la planta superior), hay una barrera anti niños, pero aún así me parece peligrosa.
Nos costó mucho localizarla al llegar porque el tom tom te manda a un sitio que no está bien, pero una vez que aprendes el acceso vas perfecto.