La habitación estaba limpia ordenada y cómoda, las instalaciones del hotel muy bonitas igual el patio central, el desayuno excelente variado y rico. La cereza del pastel el personal amable, atento y servicial, te hacen sentir bienvenido, y la ubicación con muchos lugares donde comer alrededor y a tiro de piedra de la estación de metro que te lleva al aeropuerto PEK, excelente y recomendado y que más se encuentra dentro de un Futón o algo así entiendo que se llaman, la forma tradicional de vivienda en Pekín. Gracias por todo.