En un rincón, casi escondido, agradable y tranquilo, a tiro de piedra del centro de Barcelos. Cómodo y funcional consta de 2 habitaciones dobles, salón, cocina y patio. Ideal para quienes buscan relajarse o conocer Barcelos con sus jardines, sus tradiciones, el Museo de Cerámica más grande de la Península Ibérica, la gastronomía fantástica. Si buscas aventura, puedes sumergirte en los paisajes idílicos del corazón de Minho o disfrutar de las aguas del río Cávado.