Moderna chacra en las sierras, a solo hora y media de Montevideo, en medio del campo, con una vista inigualable a las sierras, rodeada por el arroyo Marmarajá.
Cuenta con todo lo necesario para disfrutar: parrillero en monte nativo, calefacción, infinidad de caminos para salir a caminar y recorrer. También hay una tina nórdica fabricada en ciprés para refrescarse en el verano, que también se puede calentar para relajarse cuando no hace tanto calor.
Gran presencia de fauna local: ciervos guazubirá, zorros, mulitas, liebres, lagartos, ñandúes, zorrinos, carpinchos y hermosas aves de todo tipo y color.
Un lugar donde hacer conexión a Tierra y disfrutar de amaneceres y atardeceres y de la contemplación de estrellas a cielo abierto por la noche.
Entre las atracciones cercanas se encuentra el Salto del Penitente a 25 kms., Villa Serrana a 15 y Mariscala a 20.