Aceptamos las condiciones porque sabiamos que es un buen precio para Manhattan pero… el edredon sucio y sin funda, la alfombra con manchas, la pared super arañada… Tuvimos dos problemas: sonaba un pitido cada vez que abriamos el agua y permanecía mucho tiempo sonando. Y, además, las tarjetas dejaron de funcionar y no teníamos manera de contactar con ellos sin teléfono americano, a pesar de presumir de su conserjería 24horas. El lobby huele bastante fuerte, creemos que son cosas simples que se pueden mejorar. Aún siendo "baratos" seguimos habiendo pagado 120 euros por noche que paga de sobra una buena limpieza, una funda de edredón y unos ambientadores. Tener un hotel es algo mas que una cama y un baño.