Nos encantó la ubicación de la Cabaña, teniendo el paso del rio a pocos metros de la casa donde quedaba nuestra habitación, podiamos disfrutar del sonido de la naturaleza en todo momento. Las salas de estar que han adecuado para descanso con hamaca, sofas y café son un toque muy acogedor para disfrutar de la vista a las montañas, el rio y la naturaleza. Pudimos hospedarnos con nuestro perro pastor sin problema y el disfruto mucho de la naturaleza tambien.
Los dueños son muy amables, atentos y se preocupan por cada detalle, por las fuertes lluvias en Semana Santa llegamos a tener problemas con la luz en la habitación, pero estos fueron atendidos enseguida por Hector quien hizo lo posible porque se solucionaran lo mÔs rÔpido. Volveriamos sin dudarlo!