Quería un fin de semana de relax y tranquilidad, y en lo he tenido. La casa está en un lugar idílico, con unas vistas maravillosas... Si buscas lujos, aquí no los encontrarás, salvo el lujo de estar en un sitio espectacular, tranquilo, y con todo lo que puedas necesitar. Consta de dos habitaciones, una de ellas en un árbol, y la otra con WC, un aseo con ducha, y un salón con cocina totalmente equipada, con entradas separadas. Lo han hecho con mucho gusto, y con mucha imaginación...
Y pudimos llevar a nuestros perretes, así que estupendo. Muchas gracias a Lena por su simpatía. Repetiremos seguro