Skip to main content
Beginning of main content

Hotel Rural Soterraña

3.0 out of 5.0

Recent guest reviews

We stayed across the road from the main building and found it quiet and pleasant. The food was good with a choice of menu and traditional Spanish dishes. The service was friendly and as we speak a little Spanish there were no problems with ordering etc.. There was a selection of cold meats, yoghurt, cereal, fruit and cakes for breakfast and you could make your own toast. There was WiFi available but it was not good in our room. The bar was good and not too expensive.

It is an absolutely charming hotel, however a bit too rural. The level of English is poor, sometimes the surrounding is noisy (but for us o.k.). The restaurant is fine, as well as the rooms. We liked it and would go there again!

There are many nice things about this hotel - but far more that is not. Tthe decoration is interesting and it has a very nice outdoor paved, lawned area at the back which our room overlooked. There had to be some good reason for the double glazing and shutters on the windows and sure enough at night the lights and music kept us awake and we couldn't close the windows as the air conditioning didn't work and the room was very hot. We had dined earlier in the outdoor area - the waiters would have preferred we weren't there though and tried their very hardest to ignore us as we don't speak Spanish. We can read a menu though so there was no need for the rudeness. In the morning we complained about the noise, etc. and we were moved to another room in the other hotel across the street which was fine. We aren't so keen on drivng at night on what is, to us, the wrong side of the road so we chose to eat at the restaurant again - different waiter who had obviously drawn the short straw to get to serve us and he was even ruder than the one from the night before who looked on but made sure he didn't come near us. The breakfast, as other reviews also say, is so basic as to be pretty awful. Breads, cakes, etc in packets and the croissants in packets had been flattened so they resembled nothing you would know. The town is very uninteresting, nothing to take you there apart from the hotel and I would stay somewhere else. Their main asset is Gaudulupe (hope I've spelled that correctly) who worked like a Trojan. She didn't speak English either but was friendly and polite.

Although a lovely rural hotel, with nicely-decorated rooms and clean bathrooms, think twice before staying there over the weekend. It's opposite the village youth club which plays very loud music. The front rooms do have double glazing but if the cigarette smoke rising up from the bar will bother you, then it's not for you. Any noise from the bar (the coffee machine and screaming kids) also travels up to the rooms, as does noise between rooms. Not recommended for a quiet getaway, despite what is advertised.

A charming Spanish hotel, with very high standards of service and cleanliness. The hotel is located in a very quiet (and unremarkable) village, but makes an ideal base for touring. Not recommended unless you have your own transport. The room was traditional, but with new fixtures and fittings. The standards of cleaning and service were impeccable, and the hotel was extremely good value for money. The hotel is definitely traditional Spanish, so the breakfasts etc. were rather limited. The hotel was very quiet - virtually empty midweek, but filled up with weekenders from Madrid by Friday night. My (only) issue was the colour of the water - tolerable for bathing in, but take plenty of bottles for drinking, cleaning teeth etc! Probably typical for an old Spanish property!

Hemos estado 4 días, la estancia fabulosa, la atención del servicio muy buena , son muy amables, superlimpio, buenas camas, buenas almohadas, y buen jamón. Me voy muy contenta. Hotel con encanto, con gente encantadora.

Aunque es cierto que la recepción podía haber sonreído un poco más, lo cierto es que el hotel está bastante bien. Todo limpio y bien cuidado, salvo algunos desconchones en la bañera, seguramente por no colocar bien la alcachofa de la ducha cuando algún huésped se ha bañado. La cena muy buena, con platos típicos y bien elaborados. Raciones generosas para ser de menú. El aperitivo (veníamos con una oferta de Weekendesk) algo escaso pero también rico. El desayuno es donde falla un poco. Todo muy normalito, con embutidos de sobre (se echa en falta alguna rodajita de chorizo o salchichón ibérico). Pero en general un lugar recomendable para tomarse un respiro y descansar.

Pernoctamos una noche en este hotel para descansar en nuestro viaje y, además, hacer una visita a Trujillo (el hotel se encuentra a menos de 10 min en coche). Nos pusieron cama supletoria para la niña en una habitación amplia que daba a la calle principal de Madroñera, cosa que agradecimos porque si hubiese dado a la terraza hubiésemos soportado mucho más ruido al ser viernes. Habitación muy limpia, tv pequeña, el agua de la ducha sale con bastante presión y muy buena temperatura. El desayuno correcto, café recién hecho, bollería industrial, tostadas, un poco de embutido, zumo de naranja, y fruta. Guadalupe trabaja a las mil maravillas para intentar hacer la estancia lo más agradable posible. Es capaz de atender a la vez en recepción, la barra de la cafetería y el salón de los desayunos. Buena opción, relación calidad-precio para pasar un par de noches cerca de Trujillo.

He ido, como otros muchos días, a cenar con mi familia a la terraza del hotel y cuál ha sido mi sorpresa cuando nos han dicho que no podíamos estar allí por llevar un perro y no sólo eso, me ha insinuado que si no me importaba que lo dejara en el coche. Lo primero es que hasta hace menos de un mes hemos ido allí sin problemas con mi perro y con perros de otros amigos, perros que están correspondientemente atados y que obviamente no ladran ni molestan al personal, lo segundo es que no vengo aquí en coche puesto que vivo a escasos diez minutos y lo tercero es, que ya metidos en faena, la comida no es nada del otro mundo, (las hamburguesas por ejemplo son de carne bandejera) y el servicio es lento de narices pero al ser una terraza muy agradable, nos gustaba ir allí. No volveremos, obviamente.

Es el único hotel de Madroñera. Muy bien situado para visitar la zona, esta a medio camino entre Trujillo y Guadalupe. Algo más lejos esta Cáceres y Monfragua, pero aún asi se puede ir y volver en el día. El hotel esta compuesto por dos edificios, el primero el más grande, donde esta la recepción, los comedores, el bar, habitaciones, parking.... y un segundo donde hay habitaciones. Tiene una decoración rústica, con grandes habitaciones. Es un lugar silencioso, ideal para descansar. Los colchones son cómodos, las habitaciones están dotadas de aire acondicionado, nevera, un gran armario y un baño amplio con bañera. Dispone de parking en el establecimiento y justo en frente un parque que es un pequeño oasis en un lugar bastante caluroso. A nosotros la noche del fin de semana y en agosto nos costo 71€ con desayuno tipo buffet incluido, compuesto por cereales, fiambre, bollos, tostadas, zumo, café.... Sin desayuno su precio es de 56€ El trato del personal es muy bueno, son muy amables, siempre con una sonrisa y dispuesto a ayudarte. También dispone de salones y en el centro del edificio principal una terracita donde poder tomar algo por la noche al fresquito.

Room options

Single Room

Full 1 | Sleeps 1

Family Room (2 adults + 2 children)

King 1 | Twin 4 | Sleeps 4

Triple Room

Full 1 | Sleeps 3

Reviews from Trip Advisor

Trip Advisor aggregated rating

50% of guests recommend this hotel

Total of 113 reviews